Foto-rejuvenecimiento Láser
El láser es la tecnología de referencia para el foto-rejuvenecimiento y la mejoría de la piel. Los láseres cutáneos se clasifican en ablativos y no ablativos.
Los ablativos —láser de CO₂ y láser de erbio— generan un calentamiento controlado que provoca vaporización epidérmica al entrar en contacto con la piel.
Más info ↓
Los láseres ablativos son especialmente indicados para personas con envejecimiento marcado, arrugas, manchas, queratosis, engrosamiento de la piel o cicatrices. Los parámetros se seleccionan según las características de la piel y el objetivo del tratamiento.
El tejido cutáneo tratado se recambia en pocos días por una piel rejuvenecida, que continúa mejorando con el paso de los meses debido a la regeneración de colágeno y elastina en la dermis.
Los láseres no ablativos actúan a nivel dérmico sin afectar la epidermis, por lo que se puede retomar inmediatamente la actividad habitual. Generan una mejoría de adentro hacia afuera mediante una importante bioestimulación.
Permiten disminuir arrugas y mejorar la flacidez y la textura de la piel. En pieles envejecidas, generalmente se requieren entre tres y cuatro sesiones.
También se utilizan de forma preventiva en pieles jóvenes, ayudando a mantener la piel tersa y lozana.
Foto-rejuvenecimiento Láser
El láser es la tecnología de referencia para el foto-rejuvenecimiento y la mejoría de la piel. Los láseres cutáneos se clasifican en ablativos y no ablativos.
Los ablativos —láser de CO₂ y láser de erbio— generan un calentamiento controlado que provoca vaporización epidérmica al entrar en contacto con la piel.
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Los láseres ablativos son especialmente indicados para personas con envejecimiento marcado, arrugas, manchas, queratosis, engrosamiento de la piel o cicatrices. Los parámetros se seleccionan según las características de la piel y el objetivo del tratamiento.
El tejido cutáneo tratado se recambia en pocos días por una piel rejuvenecida, que continúa mejorando con el paso de los meses debido a la regeneración de colágeno y elastina en la dermis.
Los láseres no ablativos actúan a nivel dérmico sin afectar la epidermis, por lo que se puede retomar inmediatamente la actividad habitual. Generan una mejoría de adentro hacia afuera mediante una importante bioestimulación.
Permiten disminuir arrugas y mejorar la flacidez y la textura de la piel. En pieles envejecidas, generalmente se requieren entre tres y cuatro sesiones.
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